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España podrá reducir, si quiere, el IVA de los módulos fotovoltaicos

El pasado mes de marzo Ernesto Macías, director general de Solarwatt España, escribía un artículo titulado ‘El misterioso caso del IVA para el autoconsumo residencial’. En él se preguntaba por qué no todos los instaladores podían facturar sus instalaciones de autoconsumo residencial con un IVA reducido del 10% (en lugar del 21%) como ya hacen algunas empresas. 

José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), respondía unos días después tratando de explicar cuál es la fiscalidad de los proyectos de autoconsumo, y los desvelos de UNEF para aclarar con la Administración cuál es el tipo de IVA que se puede aplicar en cada caso. Por eso hicieron una consulta vinculante a la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda.

Pues bien, la decisión tomada hoy por los ministros de Hacienda de la UE, abre la vía para que cualquier Estado miembro tome sus propias decisiones sobre el IVA reducido que se puede aplicar a determinados productos y servicios que son  buenos para el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, entre los que se encuentran los módulos fotovoltaicos para autoconsumo residencial y para instalaciones en edificios públicos.

Según Paolo Gentiloni, comisario de Economía, “el acuerdo por unanimidad alcanzado hoy para modernizar las normas que rigen los tipos del IVA es una excelente noticia. Este resultado de unas negociaciones maratonianas pone de manifiesto que, allí donde hay voluntad, hay manera, y esta es la vía europea. Los Estados miembros dispondrán de más flexibilidad a la hora de que sus sistemas de IVA reflejen las opciones políticas nacionales, garantizando al mismo tiempo la coherencia con las prioridades europeas comunes: las transiciones ecológica y digital y, por supuesto, la protección de la salud pública”.

Las normas vigentes de la UE sobre los tipos del IVA tienen casi 30 años y necesitaban con urgencia una modernización dada la evolución de las normas generales del IVA a lo largo de los años. Esta es la razón por la que la Comisión propuso en 2018 reformar los tipos del IVA.

El acuerdo propone la actualización de la lista de bienes y servicios (anexo III de la Directiva del IVA) a los que los Estados miembros pueden aplicar tipos reducidos del IVA. Entre los nuevos productos y servicios añadidos a la lista figuran los que protegen la salud pública, son buenos para el medio ambiente y sostienen la transición digital. Una vez que las normas entren en vigor, los Estados miembros también podrán eximir por primera vez del IVA a determinados bienes y servicios enumerados que se considera que satisfacen necesidades básicas.

Por otro lado, de aquí a 2030 se irá eliminando la posibilidad de que los Estados miembros apliquen tipos reducidos y exenciones a bienes y servicios considerados perjudiciales para el medio ambiente y para los objetivos de la UE en materia de cambio climático.

Además, se pondrá a disposición de todos los países las excepciones y exenciones para bienes y servicios específicos, que ahora estaban vigentes por razones históricas en algunos Estados miembros, a fin de garantizar la igualdad de trato y evitar distorsiones de la competencia. No obstante, las excepciones existentes que no estén justificadas por objetivos de política pública que no sean los que sostengan la acción de la UE en materia de clima deberán acabar antes de 2032.

Las nuevas normas de hoy están respaldadas por un acuerdo previo para trasladar el sistema del IVA de la UE a aquel en el que el IVA se paga en el Estado miembro del consumidor y no en el Estado miembro del proveedor. Esto garantiza que una mayor diversidad de tipos (como se ha acordado hoy) tenga menos probabilidades de perturbar el funcionamiento del mercado único o de crear distorsiones de la competencia. Al mismo tiempo, también evita la proliferación de tipos reducidos, lo que pondría en peligro la capacidad de los Estados miembros de recaudar ingresos en la era posterior a la COVID-19.

En los próximos años, los Estados miembros deberán proseguir sus esfuerzos por garantizar una recuperación sostenible tras la pandemia e invertir intensamente en las transiciones ecológica y digital. Con el fin de proteger los ingresos públicos la legislación actualizada también especifica el nivel mínimo de los tipos reducidos, así como el número máximo de bienes y servicios del anexo III al que los Estados miembros pueden aplicar dichos tipos. No obstante, por primera vez, los Estados miembros también podrán aplicar un tipo reducido inferior al 5% o eximir del IVA a un pequeño número de artículos de la lista.

Las normas actualizadas se enviarán ahora al Parlamento Europeo para su consulta sobre el texto definitivo a más tardar en marzo de 2022. Una vez adoptada formalmente por los Estados miembros, la legislación entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, lo que permitirá a los Estados miembros aplicar el nuevo sistema a partir de esa fecha.

Fuente; Energías renovables

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